sábado, 5 de noviembre de 2011

Obra de Teatro: "Festival"

Noche calurosa en pleno verano y un café porteño súper poblado. Mesas en la vereda y las camareras atendiendo son descanso. En la barra está el dueño del café. Afuera en una mesa larga, Juan, el Caballero anciano, el Lógico y Berenguer tomando un refresco. De fondo se escuchan bombos y gente exaltada…

Juan.- ¡Que calor que está haciendo! (Sofocado)

El Caballero anciano.- (Levemente molesto) Hace veinte minutos que estamos esperando para que nos traigan una miserable coca.

El Lógico.- ¡Tenés razón! (Afirmando con la cabeza y gesticulando)

Berenguer.- Si… (Balbucea para no quedar fuera de la conversación)

(Se escucha una violenta frenada. Todos se dan vuelta y el lógico se levanta sobresaltado)

El Lógico.- Pero ¿Qué es esto?

Juan.- (Se pone de pie, derribando la silla, mira hacia los bastidores de la izquierda de donde proceden los ruidos de un rinoceronte que pasa en sentido inverso) ¡Oh, un rinoceronte!

El Lógico.- (Se levanta derribando la silla) ¡Oh, un rinoceronte!

El Caballero anciano.- (Levantándose y derribando su silla) ¡Oh, un rinoceronte!

Berenguer.- (Que sigue sentado pero que está algo mas despierto) Rinoceronte en sentido inverso…

La Camarera.- (Que sale con una bandeja de vasos) ¿Qué es ello? ¡Oh, un rinoceronte! (Deja caer la bandeja; los vasos se rompen)

El Dueño del Café.- (Saliendo a la calle) ¿Qué ocurre?

La Camarera.- (Al dueño) ¡Un rinoceronte!

El Lógico.- ¡Un rinoceronte… corriendo por la acera de enfrente!

El Tendero.- (Saliendo de la tienda) ¡Oh, un rinoceronte!

Juan.- ¡Oh, un rinoceronte!

La Tendera.- (Asomando la cabeza por la ventana que hay en el piso alto de la tienda) ¡Oh, un rinoceronte!

El Dueño del Café.- (A la camarera) ¡Eso no es motivo para romper los vasos!

Juan.- Va a toda prisa, con la cabeza baja como si quisiera acometer, tropieza con los puestos.

(Gritos desaforados, pánico, gente corriendo y desorden. Se levantan de la mesa y corren hacia los puestos. El rinoceronte queda tendido en el suelo. Todos, incluyendo al dueño del café, se abalanzan sobre el animal. Se escuchan voces)
Voz 1.- ¿Qué pasó loco? (desorbitado)
Voz 2.- Si no sabes vos que vas adelante…
El Lógico.- (A los gritos) ¡El rinoceronte está hablando!
El Caballero anciano.- Nunca escuché hablar a alguno, y mira que tengo años…
Juan.- Para mí que se escapó de Disney
Berenguer.- ¡Callate gil! (Poniendo paños fríos a la situación)
El Tendero.- Me rompió todo (Casi llorando). Vieja, ¿El seguro nos cubre?
La Tendera.- Estoy llamando pero no me atienden… (Cortó rápidamente y se agarró la cabeza). Viejo, si hoy es feriado. ¡Es carnaval!
Voz 1.- Dejen de hablar boludeces y ayúdennos a salir de acá que nos morimos de calor
Voz 2.- Dale que no llegamos a la fiesta
(Todos se miran sin entender nada y se ríen. Juan los ayuda a levantarse. Los disfrazados de rinoceronte ven a la multitud y el desastre que hicieron. El tendero entra a su casa, y sale corriendo con un palo)
El Tendero.- ¡Rajen de acá sino quieren que los mate! (Gritando y corriendo con el palo)
Voz 1.- ¡Mira el quilombo que hicimos! (Riéndose mientras se pone el traje)
Voz 2.- ¡Rajemos ya, que este nos mata!

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