lunes, 31 de octubre de 2011

El egresado

     Llegamos a Bariloche. todo era decepcion, las primeras palabras de los coordinadores generales fueron: " la ciudad está en construccioón, flatan dos semanas para terminar las montañas, y la nieve está en proceso". Nuestra reacción fue salvaje. Lo insultamos durante media hora, predominando el cantito: " coordinador, coordinador, anda a la puta que te pario...".
     Esto comenzó hace dos largos dias, cuando subimos a ese micro infernal en el Hipodromo de San Isidro. Todo era desaforado, fiesta descontrolada. La jarra de Fernet pasaba de boca en boca y la locura crecía. Hasta ahí todo iba bien, pero al llegar a Bahia Blanca para cargar nafta, nos informaron que la estacion de servicio no tenía combustible. Estuvimos diez horas esperandoel relevo, fue un parto. Después que llegó, por contrato, teníamos que parar a comer, pero un nuveo inconveniente surgió. Como nos habíamos retrasado mucho tiempo, entre los coordinadores y conductores, decidieron no parar a comer.
     Luego de varias horas de viaje, llegamos a Bariloche. Había obreros por doquier, parecía la cancha de Independiente, pero era el hotel. Le faltaba colocar el techo, terminar los baños y pequeños detalles. La primer noche dormimos a orillas del Nahuel Huapi, en carpa. Cuando nos levantamos, no estaban mas los coordinadores. Nunca más volvieron. Al cuarto día, muertos de hambre comenzó la cazería. El gordo Luis, empezó a comerse a todos, y de pasar a ser un viaje de egresados, pasó a ser una tragedia. El gordo Luis terminó de doborarse a sus compañeros y hoy, veinte años después, se la recuerda como "La Tragedia del Sur".

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