lunes, 31 de octubre de 2011

Escena de teatro

     Como lo predijo el brujo, me encontré en ese bosque, con el dios del tiempo. Su inmenso tamaño me intimidaba, pero con mucho esfuerzo le pregunté:
- Oh gran dios del tiempo..., vengo a preguntarte cuánto me queda de vida en este mundo (lo dijo tembloroso y sin fé)
     El reloj corría y la bestia contestó:
- Cada vez menos..., pon tu mano sobre mi y las agujas marcaran tu final.
     Asustado y con poca energia se acercó lentamente a esa intimidante bestia, y aproxim{o su mano hacia él. Las agujas rapidamente se pararon, y en un instante marcaron su hora de muerte.
- Ese es el tiempo que te queda por vivir.
     El reloj marcaba su pronto destino. Salió corriendo y se perdió en el bosque...

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