Escena 1. Un bar. Juan, el lógico y Berenguer están sentados en la mesa derecha. El dueño del bar les sirve las copas.
Juan- Les digo, realmente debe ser un trabajo estupendo.
El lógico- vos estas total y completamente loco, podés perder la vida ahí.
Juan- Debe ser más fácil y menos peligroso que domar a una mujer.
El lógico- Hasta encontrar la cura para el cáncer es más fácil y menos peligroso, pero insisto en que ese trabajo se asemeja en riesgos.
Berenguer se ríe.
Berenguer- No podés controlar tu vida, ¿vas a poder domar animales de la selva? No jodas, che. Es arriesgado.
Un caballero anciano que está en la barra, habla con la camarera que tiene en la mano una bandeja con vasos.
El caballero anciano (a la camarera)- ¿Viste el nuevo rinoceronte que trajeron al zoológico?
La camarera- Sí, hoy tuve que pasar por la puerta para venir a trabajar y había muchísima gente. Eso bastó para ponerme de mal humor. Nenes llorando y corriendo, madres gritando y un boludo con el megáfono tratando de arreglar el desorden.
El caballero anciano- Vi en la tele que el rinoceronte no está muy apto que digamos para estar con la gente.
La camarera-ojalá que se suelte y los mate a todos.
El dueño del local camina hacia ellos con una mueca en su rostro, volviendo de la mesa los muchachos.
La camarera- ¿De qué se ríe, jefe?
El dueño del local (a la camarera y al caballero anciano)- El pibe de la mesa dos dice que quiere ser domador de animales salvajes.
El caballero anciano- Podría empezar con el nuevo bicho que trajeron.
El dueño del local-Dicen que está jodido, no sé porqué lo trajero como atracción, es peligroso.
El caballero anciano- y con tal de ganar plata...
La camarera- y con tal de arruinarme la mañana...
El dueño del local se ríe.
El dueño del local-Dejá de quejarte de la vida y andá a llevarle esa bandeja al domador.
El dueño del local se dirige al fondo, la camarera a la mesa. Se escuchan gritos y por los ventanales se ve gente correr.
El lógico- Pero ¿qué es esto?
Juan (se pone de pie, derribando la silla, mira hacia los bastidores de la izquierda donde proceden los ruidos de un rinoceronte que pasa en sentido inverso)- ¡Oh, un rinoceronte!
El lógico (se levanta derribando la silla)- ¡Oh, un rinoceronte!
El caballero anciano (levantándose y derribando su silla)- ¡Oh, un rinoceronte!
Berenguer (que sigue sentado pero que está algo más despierto)- Rinoceronte en sentido inverso...
La camarera (que sale con una bandeja de vasos)- ¿Què es ello? ¡Oh, un rinoceronte! (Deja caer la bandeja de vasos; los vasos se rompen)
El dueño del café (saliendo a la calle)- ¿Qué ocurre?
La camarera (al dueño). ¡Un rinoceronte!
El lógico- ¡Un rinoceronte corriendo por la acera de enfrente!
El tendero (saliendo de la tienda) ¡Oh, un rinoceronte!
Juan: ¡Oh, un rinoceronte!
La tendera (Asomando la cabeza por la ventana que hay en el piso alto de la tienda)- ¡Oh, un rinoceronte!
El dueño del café (A la tendera) ¡Eso no es motivo para romper los vasos!
Juan- Va a toda prisa, con la cabeza baja como si quisiera acometer, tropieza con los puestos.
Berenguer- ¿Qué esperás, Juan? ¿No querías domar animales salvajes?
Giuliana Rodriguez
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