Año 2387, El Lógico, Juan, El Caballero Anciano y Berenguer en un café.
Juan.- ¿Viste lo que pasó con los bichos esos?
Berenguer.- ¿Qué bichos?
El Lógico.- Yo supongo que estarás hablando de los "animales", ¿no?
Juan.- ¡Si! Los "animales". Exacto.
El Caballero Anciano.- En mi época había muchos mitos sobre los animales. Algunos vivían donde nacían, con su familia; y otros eran atrapados y vendidos para que la gente los tenga en sus casas.
Berenguer.- Pero, ¡qué horrible!
Juan.- Sí, pero no me dejaron terminar. Parece que unos científicos tienen a un "rinoronte" congelado pero no sé si lo pudieron descongelar. Lo iban a hacer hoy.
El Lógico.- ¿Rinoronte?
El Caballero Anciano.- ¡Rinoceronte! Ya sé cuáles son. Son enormes, con un cuerno en el medio de la cara. Y decían que eran muy agresivos.
Juan.- Sí, yo vi unas imágenes que pusieron en la T.V redonda.
El Lógico.- Pero ¿qué es esto?
Juan.- (Se pone en pie, derribando la silla, mira hacia los bastidores de la izquierda de donde proceden los ruidos de un rinoceronte que pasa en sentido inverso) ¡Oh, un rinoceronte!
El Lógico.- (Se levanta derribando la silla) ¡Oh, un rinoceronte!
El Caballero Anciano.- (Levantándose y derribando su silla) ¡Oh, un rinoceronte!
Berenguer.- (que sigue sentado pero que está algo más despierto) Rinoceronte en sentido inverso...
La Camarera.- (Que sale con una bandeja de vasos) ¿Qué es ello? ¡Oh, un rinoceronte! (Deja caer la bandeja de vasos; los vasos se rompen)
El Dueño del Café.- (Saliendo a la calle) ¿Qué ocurre?
La Camarera.- (Al dueño) ¡Un rinoceronte!
El Lógico.- ¡Un rinoceronte... corriendo por la acera de enfrente!
El Tendero.- (Saliendo de la tienda) ¡Oh, un rinoceronte!
Juan.- ¡Oh, un rinoceronte!
La Tendera.- (Asomando la cabeza por la ventana que hay en el piso alto de la tienda) ¡Oh, un rinoceronte!
El Dueño del Café.- (A la Camarera) ¡Eso no es motivo para romper los vasos!
Juan.- Va a toda prisa, con la cabeza baja como si quisiera acometer, tropieza con los puestos.
El lógico.- Al parecer pudieron descongelarlo... ¿no?
Camila Herrán y Lara Wolkowicz
No hay comentarios:
Publicar un comentario