lunes, 5 de diciembre de 2011

Rinocerontes

(En un bar, Juan y El Lógico toman un café y debaten sobre el partido de fútbol jugado esa misma mañana)
El Lógico: Yo le dije Juan, Keñoca es un equipo chico pero tienen una gran potencia.
Juan: (Después de beber un sorbo de café) Eso se sabe, fue un partido decisivo.

(En la otra punta del bar se encuentran Berenguer y El caballero anciano en un ajuste de cuentas)
Berenguer: (Al caballero anciano) Perdóneme señor yo prometo pagarle, sólo necesito un poco mas de tiempo para juntar el dinero.
El caballero anciano: Tiempo? Más tiempo?! El tiempo vuela en estas épocas, hoy ves árboles y flores a través de la ventana y mañana ves el desierto de Sahara. Hoy podes estar vivo y mañana... podes estar en un cajón.
Berenguer: (Un poco nervioso) Perdoneme buen caballero juro que no tardaré mas de dos días.
El caballero anciano: Eso me espero Berenguer.

(El lógico y Juan siguen su conversación futbolera hasta que algo los sorprende)
El lógico: Pero ¿qué es esto?
Juan: (Se pone en pie, derribando la silla, mira hacia los bastidores de la izquierda de donde proceden los ruidos de un rinoceronte que pasa en sentido inverso) ¡Oh, un rinoceronte!
El lógico: (Se levanta derribando la silla) ¡Oh, un rinoceronte!
El caballero Anciano: (Levantándose y derribando su silla) ¡Oh, un rinoceronte!
Berenguer: (Que sigue sentado pero que está algo más despierto) Rinoceronte en sentido inverso...
La camarera: (Que sale con una bandeja de vasos) ¿Qué es ello? ¡Oh, un rinoceronte! (Deja caer la bandeja de vasos; los vasos se rompen)
El dueño del café: (Saliendo a la calle) ¿Qué ocurre?
La camarera:  (Al dueño) ¡Un rinoceronte!
El lógico: ¡Un rinoceronte corriendo por al acera de enfrente!
El tendero: (Saliendo de la tienda) ¡Oh, un rinoceronte!
Juan: ¡Oh, un rinoceronte!
La tendera:  (Asomando la cabeza por la ventana que hay en el piso alto de la tienda) ¡Oh, un rinoceronte!
El dueño del café: (A la tendera) ¡Eso no es motivo para romper los vasos!
Juan: Va a toda prisa, con la cabeza baja como si quisiera acometer, tropieza con los puestos.



(Berenguer, aprovechando la distracción del Caballero anciano, sale por la puerta principal y se encuentra con una manada de rinocerontes)
El caballero anciano: (lo vé y grita) Vení acá desgraciado! Todavía no terminé con vos! 
Berenguer: (yéndose arriba de un rinoceronte) Te pagaré cuando las vacas vuelen viejo asqueroso!
El caballero anciano: (Susurrando y apretando los dientes) Nada es imposible Berenguer, NADA ES IMPOSIBLE!


Belén Corti y Camila Calvo.

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